IDEAS PARA LA REUTILIZACIÓN DEL ALUMINIO

la importancia de la reutilización del aluminio

El Aluminio es un metal muy ligero que se puede fundir inmediatamente, por eso la reutilización del aluminio es muy sencilla.

Los artículos que están hechos de este metal en nuestros domicilios son: Latas de aluminio (pueden ser las de refresco y cerveza primordialmente), cacerolas de aluminio, algunos perfiles de ventana están hechos también de este metal, algunas estanterías, el papel aluminio,…

Muchos de los objetos a los que estamos expuestos o que utilizamos en nuestros hogares son fabricados de aluminio, debido a que es uno de los elementos que ofrece mayores ventajas, tales como:

  • Peso: Debido a su baja densidad, el aluminio hace que el intercambio de calor sea mucho más ligero. Su peso es 3 veces menor al del acero galvanizado dado que la conductividad térmica del aluminio es mayor.
  • Desempeño: La conductividad térmica del aluminio es mayor al acero en 4 1/2 veces, y 2 veces mayor que el zinc. La conductividad térmica tiene un efecto directo en la eficiencia de la transferencia de calor, debido a que su capacidad de enfriamiento es en un 12 a 15 % superior a otros metales.
  • Deshielo: El aluminio ayuda a que el proceso de descongelación sea más rápido y mejor debido a la alta conductividad térmica del aluminio.
  • Resistencia a la corrosión: El amoniaco puro elimina las reacciones químicas de la superficie del aluminio. El proceso de inactivación limpia la superficie del metal para que esté libre de impurezas, promoviendo la formación de la capa protectora del oxido.

El reciclaje de latas de aluminio, como ya hemos comentado en otras ocasiones, permite el ahorro del 74% de energía, reduce 85% la contaminación del aire, disminuye en 95% el volumen relativo de la basura y en 75% la contaminación del agua.

Además, una lata de aluminio tirada sin más en el suelo puede permanecer en él entre 200 y 500 años, y con la energía que se ahorra al reciclarla se puede mantener un televisor encendido por tres horas. ¿Reciclamos entonces?

El aluminio se trata de un metal no férrico (no contiene hierro). En la corteza terrestre es el tercer elemento más común. Los compuestos de aluminio forman el 8% de la corteza de la tierra y se encuentran en la mayor parte de las rocas, vegetación y animales.

En estado natural se encuentra en muchos silicatos. Como metal se extrae únicamente de la bauxita, por transformación primero en alúmina mediante el proceso Bayer y a continuación en aluminio metálico mediante electrolisis.

Es muy útil en ingeniería de materiales, por su baja densidad (2.700 kg/m3) y su alta resistencia a la corrosión. Mediante aleaciones adecuadas se puede aumentar su resistencia mecánica. Es buen conductor de la electricidad y calor, se mecaniza con facilidad y es muy barato. Es el metal que más se usa después del acero (hierro)

El principal inconveniente en su fabricación reside en la elevada cantidad de electricidad que requiere su producción, por eso toma un papel muy importante su reciclaje. En plantas de reciclaje como Recemsa recuperamos el aluminio en sus diferentes modalidades, lo trabajamos y clasificamos para entregarlo a las fundiciones. Éstas lo emplean como materia prima en la elaboración de aluminio nuevo.

El aluminio primario puede salir de fábrica con distintas formas y aleaciones. Y de ahí se vuelve a meter en otras fábricas para elaborar fuselajes de avión, coches, planchas para imprimir periódicos, marcos de ventana, productos de cosmética o simples latas de refresco.

El 75% del aluminio que se ha fabricado desde hace más de 125 años (aproximadamente 700 millones de toneladas) se encuentra todavía en uso gracias al reciclado, ya que el aluminio puede ser reciclado infinitas veces sin perder sus propiedades.

Una vez que la chatarra de aluminio llega a la planta de reciclado como Recemsa, el primer paso es separarlo de otros metales y elementos que puedan contaminarlo mediante diversos métodos. Una vez eliminadas todas las impurezas el aluminio es prensado, embalado y enviado a fundición. Posteriormente se traslada a plantas específicas para su vuelta a la cadena de fabricación. Allí, el fundidor o refinador lo convierte en lingotes o tochos, que serán utilizados para crear nuevos productos.

Debido a la reutilización del aluminio, se calcula que de las 25 millones de toneladas de aluminio consumidas cada año, la mayoría son recicladas. Todos, empresas que generan residuos de aluminio como nosotros en nuestros domicilios particulares, debemos concienciarnos de la importancia de reciclar aluminio y otros metales. Esa chatarra nos supone un ingreso económico en la mayoría de los casos y estamos haciendo una gran labor en pro del medioambiente

Otros, que tienen tiempo, prefieren emplear la chatarra de aluminio en objetos decorativos realmente sorprendentes, vemos algunos ejemplos:

Recicle sus latas de aluminio en obras de arte. Crear Aviones, locomotoras, coches de carreras, los insectos, la construcción y equipo de granja de tamaño completo con las plantillas, los dibujos y las instrucciones creadas por Jim Tessier, de diseño de aluminio de latas de bebidas modelo de construcción desde 1997

 

Fuente: http://ecoinventos.com

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