TRUMP INVESTIGA LAS IMPORTACIONES DE ACERO

Trump investiga importaciones de acero

El presidente americano ha ordenado al Departamento de Comercio una investigación para lograr determinar si el acero que importa Estados Unidos puede perjudicar a la seguridad nacional del país.

Pretende limitar las importaciones de acero bajo la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962.

Según Trump, los socios comerciales de USA se han aprovechado de la economía americana empleando prácticas como el “dumping” vendiendo a un precio inferior al que fuera justo.

El fin de esta medida es, según Trump, hacer fuerte y prospera la economía americana de nuevo.

Una vez finalizada la investigación, el presidente norteamericano tendrá 90 días para decidir si aplica restricciones a las importaciones de acero de forma eventual. Si así lo decidiera debe comunicar sus razones al Congreso.

Aunque Trump ha criticado a China por sus exportaciones de acero, esta medida afectaría a todos los  exportadores: Canadá, Brasil, México y Europa (fundamentalmente Alemania).

La UE está valorando tomar acciones en respuesta a esta investigación porque, de seguir adelante, tendría un fuerte impacto en el comercio mundial del acero.

La sección 232 se fundamenta en determinar si las importaciones a USA pueden representar algún tipo de amenaza para la seguridad del país. Se intuye que la medida nada tiene que ver con la seguridad, sino que es una maniobra que pretende proteger la industria local americana.

Según los expertos en el mercado del acero no se está teniendo en cuenta el verdadero problema del sector: la sobreproducción  mundial del hierro impulsada principalmente por China.

Para mayor complicación aumentan los temores  en un posible efecto dominó sobre otras materias primas como es el caso del aluminio.

La Unión Europea está valorando acciones de reciprocidad con el mercado americano.

Desde Recemsa nos planteamos ¿Cómo va a afectar esta medida al mercado de la chatarra de acero y hierro? Si se reducen las ventas de hierro nuevo, habrá menos producción y en consecuencia menos demanda de chatarra por parte de las fundiciones.

Fuente: www.eleconomista.es, www.conecband.com

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